miércoles, 5 de octubre de 2022

LA MITAD EVANESCENTE de BRIT BENNET

"La idea de la raza es una ficción, pero el racismo es una realidad."

Random House

BIOGRAFÍA DE BRIT BENNETT

Escritora estadounidense, Brit Bennett nació en Oceanside, California, en 1990. Estudió Filología Inglesa en la Universidad de Stanford, formándose también en la de Oxford y la de Michigan, donde obtuvo el Máster en Bellas Artes.

El talento literario de Bennett ya despuntaba en sus años universitarios y algunos de sus textos fueron premiados. Debutó finalmente en 2016 con Las madres, que se convirtió en un bestseller del New York Times.

Desde que Bennett iniciara su trayectoria en la narrativa han visto la luz otras obras como La mitad evanescente, elegida por el New York Times como una de las mejores novelas del 2020 y cuya traducción al castellano llegó un año después.

OTROS LIBROS DE LA AUTORA:

Título original: The Mothers

Editorial: Océano Hotel de las Letras

Año publicación:2017

Traducción por:Fernanda Melchor

Temas: Narrativa

En la conservadora comunidad de Oceandrive hay un grupo de mujeres que se reúnen en torno a la iglesia de Upper Room a contar los chismes del pueblo: tres jóvenes, Nadia, Luke y Aubrey se enredan en un triángulo amoroso.

Narrada a múltiples voces y con una fascinante prosa lírica, la historia es una mezcla de secretos, amistad, traición y muerte que marca el paso de la adolescencia a la adultez, con el sinsabor de una pregunta molesta: ¿y si hubiera tomado otra decisión?

Debut literario de la autora estadounidense Brit Bennet en el que toma como protagonistas a tres jóvenes de camino a la adultez.

LA MITAD EVANESCENTE


Editorial:  LITERATURA RANDOM HOUSE

Fecha Publicación: 25/03/2021

Formato: Normal tapa blanda (libros)

ISBN: 978-84-397-386 4-0

EAN: 9788439738640

Nº páginas: 352

Colección: LITERATURA




📕LEER FRAGMENTO


La mitad evanescente de Brit Bennett. Fue uno de los libros recomendados por Barack Obama en el 2020.Este título se encuentra entre los mejores libros de 2020 en más de veinticinco medios, entre ellos The New York Times, Time Magazine, The Washington Post, National Public Radio, Glamour, People y Vanity Fair, y del mismo se han vendido más de un millón de ejemplares vendidos en Estados Unidos, estando 33 semanas en la lista #top10 del diario The New York Times

Portada del diario "Time"


Además, la novela fue nominada al National Book Award 2020 y al Médicis Étranger y la  cadena HBO estrenará próximamente una mini serie basada en la novela.

Una novela adictiva sobre la raza, la identidad y los muros que construimos frente a la intolerancia.

RESUMEN:

Generación tras generación, la comunidad negra del pueblo de Mallard, en Luisiana, ha intentado aclarar el tono de su piel favoreciendo los matrimonios mixtos. Las inseparables gemelas Desirée y Stella Vignes, con su color níveo, sus ojos castaños y su cabello ondulado, son un buen ejemplo de ello. Tan distintas y tan iguales, decidieron huir juntas del diminuto pueblo creyendo que también podrían escapar de su sangre. Años después y ante la mirada atónita de todos, Desireé regresa acompañada de una niña negra como el carbón. Hace tiempo que no sabe nada de Stella, después de que decidiera desaparecer y renunciar definitivamente a sus orígenes para vivir otra vida como mujer de raza blanca.

El germen de ‘La mitad evanescente’ procede de una historia que le contó a la escritora su madre, nacida en el Sur de EE.UU, sobre ese lugar donde la gente estaba obsesionada con las pieles claras. Según la autora: “Todo surgió de una conversación que tuve un día con mi madre. Me dijo que, en Luisiana, donde ella creció, existía un pueblo donde todos se casaban para tener hijos más blancos. Investigué y descubrí que hubo no uno sino varios lugares así. Y casos de personas negras que fingieron ser blancas para disfrutar de ciertas ventajas. Me propuse explorar lo que era crecer en ese tipo de ambiente, las consecuencias que eso tenía en tu identidad. Es un entorno realista, muy histórico, no mitológico sino cultural. Se trata de un enclave imaginario muy pequeño, una aldea que ni siquiera aparece en los mapas”. Aquel lugar no existía, pero a la autora le ha servido para construir esta adictiva novela, que reflexiona sobre la identidad, sobre quiénes somos y quienes deseamos ser.


El título idóneamente
es una metáfora que muestra de forma magistral esa mitad, evanescente (que se desvanece o esfuma, según la definición de la RAE)  de la población de un continente que el sueño americano oscurece, despedaza, y ningunea de manera sistemática desde que existe.

Desde su inicio la novela nos atrapa apuntando una historia llena de secretos que la historia irá hilvanando sin dejar de captar nuestra atención:

"La mañana en que una de las gemelas perdidas regresó a Mallard, Lou LeBon corrió hasta la cafetería para anunciarlo, e incluso ahora, pasados muchos años, todo el mundo recuerda la alteración de Lou cuando, sudoroso, abrió de un empujón las puertas de cristal, con el pecho agitado, el cuello de la camiseta oscurecido por su propio esfuerzo. Los clientes, medio adormilados, prorrumpieron en un griterío alrededor de él; eran unos diez, si bien posteriormente serían muchos más los que mentirían y dirían que también ellos estuvieron allí, aunque solo fuera para simular que por una vez habían presenciado algo de verdad emocionante. En aquella localidad agrícola, nunca ocurría nada sorprendente, no desde la desaparición de las gemelas Vignes. Pero esa mañana de abril de 1968 Lou, de camino al trabajo, vio a Desiree Vignes recorrer a pie Partridge Road, cargada con una pequeña maleta de cuero".

La novela  sigue los pasos de las dos hermanas que, llegado un punto, se separaran por decisión de Stella. La historia de una familia a lo largo de tres generaciones y cinco décadas retrata la evolución de la sociedad en cuando a derechos civiles, diversidad e identidad racial y de género y nos  hace reflexionar sobre cuestiones como: ¿Quiénes somos de verdad?, ¿podemos reinventarnos al margen de lo que somos y de nuestras circunstancias?, ¿podemos enterrar el pasado sin que una mano salga de la tierra? Desiree aceptará siempre su raza sin complejos y se establecerá en su pueblo, mientras Stella, en su papel de rica blanca, irá medrando (y afeando a personas negras) en los círculos de privilegio de California. 

La novela plantea una serie de cuestiones en torno a la identidad: ¿qué supone que para vivir la vida que has elegido tengas que rechazar parte de tu historia, que no puedas hablar de tu familia o de las experiencias que has vivido, de las relaciones que tuviste en tu pasado? ¿Qué supone vivir en esa tierra de nadie? Esto es lo que le ocurre a Stella, es prácticamente una extraña en el mundo que ha elegido, alguien que siente que no pertenece de verdad al lugar que ha escogido, pero que tampoco pertenece al mundo que decidió dejar atrás. Estas dos hermanas están en guerra con ellas mismas, con sus cuerpos, con sus familias y con su comunidad, con su pasado e incluso con su futuro. 

La autora afirma al ser entrevistada: “La raza es una construcción cultural –afirma Bennett–. Son dos mujeres que experimentan una gran transformación cada una, es una novela de tránsito, en que la gran Historia se introduce en la cotidianidad. Los estadounidenses aman los relatos de gente reinventándose, rompiendo con su familia y su comunidad para renacer como otra persona. Tiene que ver con nuestra mitología nacional individualista”.

Bennett no da tregua al lector. Es incisiva, ordenada y pragmática. No se deja vencer por el sentimentalismo y ofrece personajes de una profundidad inusual. Nos ofrece al gran Early, a la esquiva e intransigente Stella, a la débil y arraigada Desireé, a la luchadora y estigmatizada Jude, al resiliente y titánico y dual Resse, a la caprichosa e insatisfecha Kennedy, y construye una historia para que ellos habiten y señalen a través de su inteligencia, de sus miedos y de sus mentiras el camino hacia un lugar que hasta ahora no es más que un páramo sobre el que contar las tumbas que ha dejado la intransigencia y la mal señalada primogenitura de la raza blanca.

La elección de las gemelas, apunta la autora en diferentes entrevista, le permitía explorar el tema de la raza y de la identidad, si puedes ser la misma persona pero ser vista de dos modos distintos. Dos mujeres cuya apariencia era exactamente igual, pero se veían distintas a sí mismas. Las gemelas le servían para explorar todas esas cuestiones de una forma muy natural.  También señala que hay algo psicológico, que cuestiona la misma idea de identidad individual, pero a la vez mitológico, hay religiones basadas en historias de gemelos, mitos fundacionales. Lo cierto es que las mismas circunstancias, los mismos padres, el mismo material genético, producen personas muy diferentes, eso es muy atractivo para un escritor. Y un gemelo piensa siempre en el otro.

Los personajes de las gemelas son cruciales en la historia pero hay dos personajes a los que trata con un cariño especial en la son  Jude, la hija de Desiree, y Reese, su pareja. Según declara la autora, en un principio la novela iba a tratar solo sobre las gemelas, no iba a llegar hasta la siguiente generación ni, desde luego, iba a tratar la vida de un hombre trans. En principio, pero cuando empezó a escribir sobre Jude y comenzó a imaginar cómo sería su vida fuera de Mallard, se convirtió en una parte del libro muy alegre que disfrutó mucho al escribir. Así que comenzó a pensar en esa pareja, en los retos que iban a encontrar en su vida y pensó que quizá serían quienes, al fin, conseguirían la liberación.

Y al preguntarle por qué incluyó  a un personaje trans en el libro y qué querías conseguir con él contesta que “yo quería construir una historia de amor para Jude y Reese era un personaje que había pensado para otro proyecto, pero que me pareció adecuado para esta historia, así que me lo traje a ella. Él pasa por sus propias situaciones dramáticas, pero de alguna manera también está conectado con otras historias que suceden en el libro. La historia de Stella y la de Reese son muy cercanas, de algún modo, ella quiere dejar de ser quien es al negar su raza, él quiere ser quien de verdad es. Me parecía muy interesante contar cómo lo gestionaba cada uno. Al final, Reese se ha convertido en uno de los personajes favoritos de la novela. Los lectores siempre acaban preguntándome por él. Así que me alegro de haberlo llevado al libro”

La novela no solo plantea el tema racial, en torno a este giran otros que la escritora sabe incluir con suma perfección y relacionar con el tema clave de la obra, el amor y la violencia.

En la novela aparecen dos historias de amor poderosas, la de los jóvenes Jude y Reese y la de los maduros Desiree y Early. Jude y Reese son el núcleo romántico del libro, según la autora “la mejor historia de amor que jamás escribirá”. Ambos se apoyan y se respetan, comparten su dolor y sus vergüenzas, lo suyo se basa en la confianza. Una historia de amor perfecta pero a la vez muy poco convencional, nada tradicional.

La violencia es otro de los temas. Y no solo la psicológica: palizas, linchamientos, torturas... La comunidad negra sufre, en carne viva, el odio blanco. Pero Bennett no acerca mucho la cámara en esas escenas brutales, la imagen de las gemelas viendo cómo linchan a su padre escondidas tras la puerta del armario es más poderosa que la descripción del acto violento en sí.

La novela no solo plantea el tema racial, en torno a este giran otros que la escritora sabe incluir con suma perfección y relacionar con el tema clave de la obra, el amor y la violencia.

En la novela aparecen dos historias de amor poderosas, la de los jóvenes Jude y Reese y la de los maduros Desiree y Early. Jude y Reese son el núcleo romántico del libro, según la autora “la mejor historia de amor que jamás escribirá”. Ambos se apoyan y se respetan, comparten su dolor y sus vergüenzas, lo suyo se basa en la confianza. Una historia de amor perfecta pero a la vez muy poco convencional, nada tradicional.

La violencia es otro de los temas. Y no solo la psicológica: palizas, linchamientos, torturas... La comunidad negra sufre, en carne viva, el odio blanco. Pero Bennett no acerca mucho la cámara en esas escenas brutales, la imagen de las gemelas viendo cómo linchan a su padre escondidas tras la puerta del armario es más poderosa que la descripción del acto violento en sí.

 

Brit Bennett narra La mitad evanescente a través de una voz omnisciente. El libro se divide en cinco partes las cuáles nos hacen ir adelante y atrás para ir componiendo el puzzle de las vidas de Stella, Desiree y toda la comunidad negra de las décadas de los 60, 70 y 80 realizará saltos temporales en la misma fragmentación, cosa que estimulará una lectura ávida. La prosa, sumamente placentera y compuesta de frases cortas y descriptivas, alentará también a seguir queriendo saber más. 

Aquel era un pueblo extraño.

Mallard, que debía su nombre a los patos acollarados que vivían en los arrozales y las marismas. Un pueblo que, como cualquier otro, era más una idea que un lugar. La idea la concibió Alphonse Decuir en 1848, mientras estaba en los campos de caña de azúcar que había heredado del padre que en su día fue su amo. Con el padre ahora difunto, el hijo ahora liberto deseó construir en aquellas hectáreas de tierra algo que perdurara por los siglos de los siglos. Un pueblo para hombres como él, que nunca serían aceptados como blancos pero se negaban a ser tratados como negros. Un tercer lugar. Su madre, que en paz descansara, aborrecía la piel clara de su  hijo; cuando él era niño, lo empujaba hacia el sol, rogándole que se oscureciera. Tal vez fue eso lo que lo indujo a soñar par primera vez con el pueblo. La claridad de la piel, como cualquier cosa heredada a un gran coste, era un don solitario. Se había casado con una mulata de piel aún más clara que la suya. Entonces estaba embarazada de su primer hijo, y él imaginó a los hijos de los hijos de sus hijos de piel aún más clara, como una taza de café diluido gradualmente con leche. Un negro más perfecto. Cada generación de piel más clara que la anterior

 

Prosa sencilla pero cuidada y certera, así:

 “En mayo convirtió su culpabilidad en una tarta de limón con glaseado de vainilla”.

Expone la brutalidad de la segregación, pero  siempre absorbida por un gesto de naturalidad inesperado. Es ofrecer la segregación sin estruendos, sin calles incendiadas, la segregación como un gas invisible que intoxica ya a demasiadas generaciones.

 “Ya lo sabemos, cariño –dijo Belinda–. No es una cuestión de tener razón. Puedes tener razón hasta el fin de los tiempos. Pero esta es tu única hija y esta es su única vida”.

“No existía nada más fascinante que la perspectiva de la destrucción total.

Solo tienes que decir que sí –instó él–, y a Stella la palabra le supo a cereza, dulce y ácida y fácil”.

“La parte más difícil de convertirse en otra persona era decidirlo”.

 El final del libro es abierto y un tanto abrupto, es una historia con muchos personajes y  muy compleja, según la escritora tenía pensado acabar la novela con el reencuentro de las gemelas, pero ese desenlace no le satisfizo emocionalmente, no tanto como acabar con Jude y Reese. Ellos representan a la nueva generación y ella quería acabar en ese momento de alegría, de aceptarse a ellos mismos. Aunque no es un final feliz a toda regla, sí que deja con un sentimiento de esperanza en esa nueva generación que es mejor y que puede que sea capaz de resolver sus problemas. No quería acabar con Stella, sino con Jude, que regresa a ese lugar donde le hicieron daño, pero que capaz de dar un paso adelante hacia su futuro.

La intención de Brit Bennett va mucho más allá de escribir sobre el dolor de la comunidad negra, trata también de reflexionar sobre el amor y sobre conflictos o debates de género/sexo. La mitad evanescente es un canto a aceptar al diferente, a no comulgar con el discurso único, a reivindicar los derechos de todas las personas.


Regla de una Gota. 2022, 12 febrero por International

 Passing, película.


En la ciudad de Nueva York de los años 1920, el mundo de una mujer negra sufre un vuelco cuando se reencuentra con una antigua amiga de la infancia que finge ser una mujer blanca.